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13/06/2011

… y siguen creciendo los enanos.( ¿suma y sigue?)









D
e un tiempo  a esta  parte, todo son toques de atención, vivimos una  época de cambios, un cambio de era y la política y las formas de ejercerla, a pesar  de  que algunos se empecinen  en  no reconocerlo o simplemente se resistan a ello  se ve afectada  de forma radical e irreversible.

Hoy nos levantamos con la renuncia a sus cargos de tres magistrados del Tribunal  Constitucional, motivadas por la falta de renovación de los mismos  desde hace  más de siete meses. La respuesta  de los  dos principales partidos  de ámbito  nacional  es nuevamente decepcionante. Para variar se limita  a un  estúpido cruce  de reproches cargando  las tintas, como de costumbre, en la  responsabilidad del  partido político rival. Cuando en realidad el problema es su  incapacidad manifiesta  para llegar a los acuerdos necesarios  al priorizar sus intereses  de grupo al buen  y correcto  funcionamiento de las instituciones que la democracia nos  ha dado y  que ellos tiene  el mandato constitucional y  ciudadano  de hacer  cumplir. Los twits de los políticos ( los que se atreven  a tratar el  tema, otros  callan ) hoy  parecen un mal  esperpento de la vieja  fabula de que si  son  galgos o son podencos. Para variar, ni pizca de autocrítica, una vez más  la endogamia les puede. Personalmente aplaudo  la decisión de los magistrados que  con  un  poco habitual ataque de  decencia  y  dignidad  están forzando  lo que debería haber sucedido  de forma normal hace ya muchos meses.(En el momento de publicar esta post  el Presidente del constitucional  ha dado cobertura política a la anomalía y  no ha aceptado la renuncia de los  magistrados. El PP considera que es un motivo  mas para avanzar las  elecciones  y  el PSOE  que no  pasa nada)

Otro  toque de atención pasa por la red, este es mucho  más  importante y de carácter  más  global y  más universal,  ese  fenómeno  que podríamos llamarlo #revolucion2.0,  que tiene  como  sus  máximos exponentes la famosas #acampadas o  el  colectivo de hacktivistas Anonymus. Fenómenos  que es un esencia inicial no  son  nada más que formas  de  expresión  más o menos organizada del  descontento  de la ciudadanía ante la realidad y  como respuesta a la falta  de respuesta  y soluciones  a sus problemas, anhelos  y necesidades por parte  de aquellos que han sido elegidos por ellos para darlas (otra cosa seria ver quienes están intentando  instrumentalizar estos fenómenos y para que fines). La sociedad 2.0  ha puesto al alcance de todos la tecnología suficiente  para poderse organizar y como mínimo  poder colectivamente intentar equipararse a los grandes lobbys de presión a los que los poderes  políticos  sucumben (  o da la sensación) con tanta facilidad. La #revolucion2.0 se constituye como una herramienta civil, global, poliédrica, heterogénea y transversal de contrapeso a estos poderes  y de presión  y  vigilancia legitima a los poderes políticos que  obstentan  la representatividad del ciudadano. Y parece  que como mínimo  ruido hacen y no lo hacen tan  mal.

Da la sensación que la mal llamada  clase política y muy especialmente la de la izquierda no ha  entendido o no quieren entender estos fenómenos, se les escapa, no los habían previsto, como tampoco lo hicieron con tantas otras cosas… Instituciones  supraguvernamentales o nacionales empiezan a calificar  y a satanizar estos  movimientos de la sociedad civil. Llegándolos a calificar de desestabilizadores o incluso de TERRORISTAS,  mientras  dan   cínica cobertura por acción  u omisión a los grandes poderes facticos, agencias de calificación, entidades financieras, FMI y  un largo etc. Parece que no han entendido  lo que esos ciudadanos demandan, que no es nada más  que ejerzan sus funciones  y defiendan  los intereses de los suyos.  Estos ciudadanos  no  hacen lo que hacen para quitarles su puesto ( por ahora), no les interesan  esos puestos,  solo piden  que respondan y actúen en coherencia  con  los postulados que defienden y lo hacen y  se toman las molestias de ocupar las plazas y la red porque no ven  las respuestas necesarias. Los  ciudadanos quieren respuestas a sus problemas y profundizar  en el sistema democrático, ahora, con la que está cayendo quieren solo eso, poco les interesa saber  si un congreso será  en  octubre o en noviembre, o si  es necesario  un grupo  parlamentario  propio o no o si las elecciones serán en primavera. Quieren poder dejar de hablar  de los políticos y que estos  hablen de ellos, por ellos y con ellos y sobre todo  también quieren no delegar tanto participar y aportar  su  visión a la cosa pública.

La izquierda en Catalunya y en las Españas ha sufrido un duro golpe, durísimo, merecido  hasta cierto punto y puede  que mortal. El votante de izquierda  o se abstuvo  o fue a las plazas y la derecha celebra  con embriagada prepotencia su aplastante triunfo electoral, con gran cantidad de voto prestado que no le corresponde y  otorgado tapándose la nariz, pero  el sistema sigue en crisis  igualmente,  que nadie se crea  que esto  termina aquí. Nada será igual a partir de ahora. Quien crea  que estos movimientos son acciones  de la marginalidad  o surgen de “ la gran conspiración” se equivoca, y se equivoca mucho.

Solo nos queda, a los que creemos en el sistema democrático, dar nuestro  propio toque personal de atención y llamar a la  autocrítica, a la reflexión, a la renovación de métodos, ideas y personas, incluso a ciertos  importantes sacrificios en las cúpulas de los partidos. Unos son más responsables que otros, aunque todos lo somos, militantes de base, votantes y  ciudadanos, por acción y/o por omisión.  La  política  ha de dejar de estar  en el  "estado  del  ridiculo" para  volver a estar en el estado  de lo posible .Ese papel regenerador le corresponde a la izquierda y a la progresía  plural  y democrática (llamadla como queráis). Los ciudadanos estamos vigilantes y atentos. Pero hay  que hacerlo bien, generar un auténtico debate social (no  una  campaña de marketing como las de costumbre), transparente y abierto, escuchar mucho y  recuperar  alianzas  con la juventud, sectores productivos, pequeños empresarios y con el mundo de la cultura  que huyo  temeroso y escandalizado de ser instrumentalizado y solo  reconocido como ocasional amplificador. El debate  ha de ser  más  social y ciudadano que organizativo y militante, toda aportación es necesaria, debe significar  un auténtico  rompeaguas en la definición de los modelos de partido  y no limitarse  a exponer competitivamente superfluos documentos, poco innovadores y hechos con molde.  Ahora toca hacer política de verdad más que tacticismo y algebras Chauchesquianas. Si lo que se pretende es cambiarlo todo para que todo quede igual, vamos listos. Si esta es la intención, peligra seriamente el sistema de partidos e incluso nuestra democracia. La responsabilidad es grande, aunque, eso sí, puede  que igualmente algunos  se auto engañen  una vez  más, limitando o  cerrando  mal los debates  o celebrando futuras primarias o procesos electorales internos con  falsas y engañosas intenciones terapéuticas.Si es así el rival y su alternativa será  esta vez con toda probabilidad el inefable Sr Cuesta, del bodrio televisivo ese, “aquí no hay quien viva”, para ocupar su puesto en “Esta, nuestra comunidad” y mucho me  temo  que lo más posible es que gane  el.






El  tamaño de internet. La #revolucion2.0 sabe que  herraminetas  usaro  a lmenos lo parece